Es una
de las deleciones cromosómicas más comunes en humanos. Sus características
involucran aspectos faciales, cardiológicos, psicológicos, lingüísticos y
aprendizaje. Así como dificultades de índole fonoaudiológico, pedagógico,
psicológico-psiquiátrico, que deben ser atendidas y requieren de una estrategia
de intervención especializada y de un equipo profesional interdisciplinario.
Etiología

Signos y síntomas
La deleción en el cromosoma afecta a casi todos los sistemas en el organismo y puede causar una gran variedad de problemas de salud. No existen dos personas que tengan los mismos síntomas aunque ambos tengan el mismo síndrome y no todos los que tienen la deleción están afectados de la misma forma. El SVCF se asocia frecuentemente a la secuencia de DiGeorge. Esta alteración fue descrita por el Doctor Angelo DiGeorge, en 1965, quien observó en varios recién nacidos, una ausencia de glándula timo e hipoparatiroidismo. Años más tarde sumó otras características a su descripción: alteraciones inmunitarias, hipocalcemia y anormalidades cardíacas.
En
relación al SVCFse conocen más de 180 anomalías asociadas, pudiendo presentarse
sólo algunas, y con diferentes grados de severidad. Una revisión de la
ocurrencia de diversas características fenotípicas en 165 pacientes con
deleción del 22q(13), muestra las manifestaciones más comunes. Es así que
aunque no todas están presentes ni de la misma manera, las características
clave de este síndrome incluyen:
- Defectos del corazón
- Dificultades para alimentarse y digestivos
- Deficiencia del sistema inmunitario
- Retraso en el crecimiento y desarrollo. Discapacidad
intelectual.
- Anomalías en el paladar
- Problemas renales
- Pérdida de la audición
- Disminución del nivel de calcio y otros problemas
endocrinos
- Problemas de comportamiento, emocionales y
psicóticos. Sumado a dificultades en el aprendizaje y en el lenguaje.
Diagnóstico
Diagnóstico
prenatal: El diagnóstico durante el embarazo puede sospecharse por medio del
ultrasonido. En ese momento el médico puede ya detectar si hay anormalidades en
el corazón o en el paladar. Cuando hay antecedentes en la familia o cuando el
bebé presenta una anormalidad sospechosa se puede realizar una amniocentesis
(extracción del líquido amniótico) para el estudio de cromosomas mediante
“fluorescencia in situ hibridación” o FISH. Esta técnica puede confirmar el
95% de los casos. Si se detecta en forma prenatal se deben tomar acciones en el
recién nacido como monitorear la hipocalcemia, la función de sus riñones y la
cuenta de linfocitos.
Diagnóstico postnatal: El
diagnóstico se basa principalmente en los signos y síntomas específicos de este
síndrome que se presentan al nacimiento o que se desarrollan poco tiempo
después. Se ha observado que algunos niños pueden presentar los rasgos faciales
característicos del síndrome al nacimiento, sin embargo, otros pueden no
mostrarlos sino hasta varias semanas o meses después del nacimiento.
Si a la madre no se le ha hecho un diagnóstico
prenatal, el médico puede pensar en este síndrome al observar las facciones del
bebé o ya cuando el cirujano está realizando la cirugía del corazón que nota la
falta o pequeñez del timo.
Afectación Psicológica y Cognitiva
Desarrollo
psicológico y del cuerpo: estos niños pueden tener cierta discapacidad
intelectual que afecta a la capacidad de aprendizaje y lenguaje, y quizás requieran
de una mayor ayuda en la escuela. Además, pueden tener retraso en su desarrollo
por lo que podrían beneficiarse de apoyos de terapia física, ocupacional y del
lenguaje. Por lo tanto, es importante continuar evaluando a estos niños durante
la infancia e identificar a tiempo la intervención más adecuada.
Por
otra parte en casos de jóvenes con este diagnóstico, pueden presentar problemas
de autoestima, relacionado con su imagen corporal y su apariencia física, ya
que son muy vulnerables a situaciones de bullying escolar. Por lo que pueden
desarrollar trastornos anímicos y de baja tolerancia a la frustración.

